Hasta el momento han salido de Venezuela 1.088 colombianos deportados. Sin embargo la deportación es un calificativo altamente digno en comparación al trato que han recibido niños, mujeres y hombres frente a la cacerÃa que la guardia venezolana les ha montado.

La frontera de Venezuela y Donald
Trump
Nicolás Maduro es un real pelucón. Sus crÃticas en contra del racismo y xenofobia del magnate estadounidense Donald Trump no tienen fundamento, cuando el propio presidente venezolano se ha convertido en el xenofóbico más grande de la región. Aunque se escuden en limpiar su paÃs del pululante paramilitarismo en la frontera colombo venezolana, lo única que ha logrado es ratificar que a la hora de gobernar lo hace con acciones sin fundamento y altamente influenciado por su abundante bigote. Es un bigotón.
Hasta el momento han salido de Venezuela 1.088 colombianos deportados. Sin embargo la deportación es un calificativo altamente digno en comparación al trato que han recibido niños, mujeres y hombres frente a la cacerÃa que la guardia venezolana les ha montado. Todo comenzó con la desbordada comparación que Maduro hiso entre la migración de colombianos hacia Venezuela con la de los africanos hacia Europa. ¡No hay punto de comparación! Si en algún momento los colombianos vieron a la hermana bolivariana como una nación llena de oportunidades, eso, de seguro, no ha sido durante un solo dÃa del gobierno del bigotón.
Venezuela es una de los paÃses más violentos del mundo, asà lo demuestra el estudio elaborado por la Declaración de Ginebra sobre la Violencia Armada y el Desarrollo, iniciativa creada en 2006 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el gobierno de Suiza.